Donde hay un negocio, hay una oficina, y donde hay una oficina, hay unas instalaciones y un personal. Esta progresión acaba llevando a algo completamente natural y lógico, sobre todo en unas instalaciones donde se desarrollan actividades que implican la labor de una o más personas: la suciedad. Por muy buenos que sean los hábitos de los trabajadores y por muy bien que se cuide el recinto, siempre es necesario que se lleven a cabo limpiezas de forma periódica.

El uso de los equipos informáticos, el material de imprenta utilizado, el mobiliario que pueda haber… El polvo se acumula en todas partes tarde o temprano, haciendo que sea obligatorio realizar alguna que otra limpieza con asiduidad. Esta labor, si bien en los hogares se reparte entre los que habitan en ellos,

¿Cómo se reparte dentro de una oficina?

Aunque hay quienes pueden pensar que para llevar a cabo la limpieza de oficinas se ha de establecer un cuadrante entre los miembros del equipo para que se encarguen de ello, lo cierto es que la solución más lógica, práctica y cómoda es contratar los servicios de profesionales que se dedican a ello. No es ninguna novedad, puesto que el sector de la limpieza profesional es uno de los más antiguos que existen, y es que la necesidad de eliminar la suciedad siempre ha estado ahí.

Las empresas que brindan esta clase de servicio se dedican a ofrecer tarifas por horas con diferentes tipos de limpieza. Algunas llevan a cabo un servicio integral, limpiando toda la oficina y el mobiliario por completo con cada sesión, e incluso realizando labores de desinfección de determinados elementos e instalaciones. Otras dividen este tipo de propuestas en diferentes paquetes con tarifas de lo más variadas.

¿Por qué una empresa debe contratar un equipo de limpieza?

La primera respuesta que puede surgir ante esta duda es bastante evidente: para mantener la oficina y las instalaciones limpias. Estos equipos se encargan de limpiar y desinfectar todos los puestos de trabajo para que se pueda seguir realizando la actividad del negocio sin ninguna clase de complicaciones; no obstante, hay más razones detrás de esto, más motivos por los que es buena idea contratar a estos profesionales en cualquier compañía.

En primer lugar, mantener el lugar de trabajo limpio incita un aumento de la productividad. Mantener un entorno limpio facilita el acceso a todo el material y los equipos que se necesiten para trabajar y, asimismo, fomenta un clima mucho más agradable para todos los trabajadores de la oficina. De hecho, afecta incluso al estado de ánimo y a la inspiración. Tal y como revelaba un reciente estudio de IKEA, 9 de cada 10 españoles se sienten más cómodos e incluso más relajados en entornos bien ordenados y, por supuesto, pulcros.

Las primeras impresiones siempre son las que más cuentan. Para las compañías, aunque no lo tengan en mente, sus oficinas y centros de trabajo son como una especie de carta de presentación. Si impera el desorden, si hay suciedad por todos lados, cualquier posible socio puede llevarse una muy mala impresión. En cada negocio han de transmitirse una serie de valores, y entre ellos figuran tanto el orden como la higiene. Entre otras cosas, porque afectan directamente a la imagen de la empresa.

Además de todo eso, uno de los principales motivos por los que es fundamental contar con equipos de limpieza es mantener toda la oficina en las condiciones adecuadas para todos los trabajadores. Los casos de alergia están aumentando con el paso de los años, de hecho, la SEIAC afirmaba hace poco que, de cara a 2025, el total de personas alérgicas será exactamente el 50% de la población global. Esto hace que en lugares donde se acumule el polvo, o incluso el polen, estas personas no puedan trabajar correctamente al tener problemas que pueden ir desde reacciones en forma de sarpullidos hasta complicaciones respiratorias.

También es algo que afecta a las cuentas y la economía del negocio. Aunque contratar equipos de limpieza pueda parecer un gasto a priori, su correcta labor evita el deterioro prematuro de los equipos que se utilicen, cosa que llevaría a un mayor desembolso en reparaciones o incluso sustituciones de la maquinaria, aparatos o cualquier otro elemento que se deba usar en las oficinas con frecuencia.

Son muchos los motivos que dejan clara la importancia de las empresas profesionales de limpieza. Su labor se considera ya algo fundamental, de hecho, es rara la compañía que no cuenta con los servicios de, al menos, un o una profesional en este terreno, aunque sea contratada por horas. El personal del negocio no puede dedicar tiempo a estas labores, ya que su actividad se centra en llevar hacia adelante la empresa desempeñando las labores propias de cada puesto. Es algo que debe recaer en terceros como los que hemos explicado.

Fuente: ElPeriodico.digital